Identidad

No soy lo que pienso

porque me ha gustado aprender que la esencia, el alma, el espíritu o como cada uno quiera llamarle, existe al margen del pensamiento. Que la identidad no son las ideas, ni los sentimientos, ni las sensaciones, ni nada que pueda venir de la cabeza. Que la mente es actividad y la mayoría de las veces sólo produce basura y nos asalta con la nostalgia del pasado o las preocupaciones del futuro, impidiéndonos así vivir ahora. Ese lema tan típico, manido y aparentemente sencillo.

El gran reto, sin embargo.

Me gusta decidir que no soy lo que pienso porque así puedo distanciarme de las cosas, vivirlas sin que me cieguen y procurando aceptar lo que menos nos gusta para que cuando aparezca, que aparecerá, no consiga controlarme.

Por eso, convencida de que no soy lo que pienso: no me irritaré cuando intenten quitarme la razón, ni lucharé por dejar sin argumentos, ni tampoco pelearé para ‘con vencer’. Porque qué más da después de todo. Yo no soy nada de eso. Lo que soy puedo intuirlo, pero todavía me queda para llegar hasta él y dejar que aflore el mayor número de veces posible.

Todo esto en otro lenguaje se traduciría en términos como budismo, espiritualidad oriental, nirvana, apego… La mente, que sólo tiene el lenguaje para expresarse, nombra, analiza, clasifica, valora. Todo lo demás es lo que realmente importa. Por eso cuando se consigue trascender, las palabras dejan de tener sentido…

Una respuesta para “Identidad”

  1. Y como dice Rumi ¨…las palabras son la sombra de la Realidad”.

    Y Yo añado… soy lo que sé de Mí, lo que sé que Siento, lo que sé que Conozco. Soy esa Chispa que me deslumbra , la que atesoro, mimo, llamo , viene y con ella voy a dondequiera llevarme. Sólo ella lo sabe.
    Ella me enseña a Mi. Y Yo, agradecida, me entrego…

Escribe un comentario