Perdemos todos
El poeta asturiano, Ángel González, amigo de Luis García Montero, Almudena Grandes, Benjamín Prado, Sabina y todos esos culturillas, murió anoche en Madrid.
Para quien no sepa de quién hablo o precisamente ahora que ya no está la curiosidad demande sus letras os adjunto uno de sus poemas. No es el mejor, pero le tengo especial cariño, porque a Loarte le hace gracia. Lo escuchamos a veces en el coche en el disco que comparte con Pedro Guerra, quien le musicaliza algunos de sus versos.
Mi cariño para este hombrecito del norte que me trajo muy lindos momentos con Ana Requena, Daniel Rodríguez y otros tantos entonces estudiantes de literatura.
Dato biográfico
Cuando estoy en Madrid,
las cucarachas de mi casa protestan porque leo por las
noches.
La luz no las anima a salir de sus escondrijos,
y pierden de ese modo la oportunidad de pasearse por
mi dormitorio,
lugar hacia el que
-por oscuras razones-
se sienten irresistiblemente atraídas.
Ahora hablan de presentar un escrito de queja al presidente
de la república,
y yo me pregunto:
¿en qué país se creerán que viven?;
estas cucarachas no leen los periódicos.
Lo que a ellas les gusta es que yo me emborrache
y baile tangos hasta la madrugada,
para así practicar sin riesgo alguno
su merodeo incesante y sin sentido, a ciegas
por las anchas baldosas de mi alcoba.
A veces las compadezco,
no porque tenga en cuenta sus deseos,
sino porque me siento irresistiblemente atraído,
por oscuras razones,
hacia ciertos lugares muy mal iluminados
en los que me demoro sin plan preconcebido
hasta que el sol naciente anuncia el nuevo día.
Ya de regreso en casa,
cuando me cruzo por el pasillo con sus pequeños cuerpos que se evaden
con torpeza y con miedo
hacia las grietas sombrías donde moran,
les deseo buenas noches a destiempo
-pero de corazón, sinceramente-,
reconociendo en mí su incertidumbre,
su inoportunidad,
su fotofobia,
y otras muchas tendencias y actitudes
que -lamento decirlo-
hablan poco en favor de esos ortópteros.
Esta entrada fue publicada el Enero 12, 2008 a las 10:00 pm y archivada bajo Cabaretismos, Literatura con etiquetas Ángel González, Literatura, muerte, pérdida, poesía, versos. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
Enero 13, 2008 a 1:31 pm
Pues sí cabaret perdemos todos. Este hombre no solo me caía bien sino que me ha acompañado con sus letras en momentos especiales:(
Enero 15, 2008 a 12:20 am
Perdemos su presencia física, sus nuevas creaciones… Nos queda sin embargo para siempre su poesía tan singular y esa voz suya leyéndola…
http://carlosjaviergalan.blogspot.com/2008/01/ngel-gonzlez.html
Enero 15, 2008 a 6:31 am
Hola Carlos. Tienes razón. Esa es la magia de la literatura
Bienvenido.